SE PUEDE SUPERAR UN TRAUMA DE ABUSO SEXUAL
Ayer fue el Día Mundial para la Prevención del Abuso Sexual Infantil.
Y yo… no tuve esa prevención.
Yo solo viví.
Este mensaje es para quienes, como yo, crecieron con una herida que nunca pidieron.
Para quienes se culparon, se callaron o sintieron que cargaban con algo demasiado grande.
Quiero que escuches esto: sí se puede sanar.
Sanar no es olvidar.
Sanar es vivir una vida llena, libre y presente sin que ese evento siga dictando cada paso que das.
La historia forma parte de nuestro pasado…
pero no tenemos por qué quedarnos atrapados allí.
El presente es el único lugar donde podemos transformarnos.
A mí me ayudó perdonar a esa niña.
Soltar la culpa que llevaba por haber guardado silencio.
Comprender qué necesidades intentaba cubrir.
Entender que no tenía recursos, que nadie me enseñó cómo hacerlo de otra manera.
Ese proceso me permitió liberar el estado Conejo, ese estado mental de víctima que nació a partir de aquel evento.
Y desde ahí empezó mi verdadera libertad interior.
Si tú también lo necesitas, puedo acompañarte.
Yo ya he transitado ese camino.